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Cervantes Nueva York

Hoy, 23 de abril, celebramos el Día del Libro. Ese mismo día, en 1616, fallecieron dos grandes autores de la literatura universal: William Shakespeare y Miguel de Cervantes.

Realmente, el dramaturgo inglés falleció diez días después que el autor español.

En 1582, el Papa Gregorio XII ordeno adelantar 10 días el calendario para corregir el desfase acumulado durante siglos, que había causado el no incluir años bisiestos. Pero, y aquí está la clave, tan sólo Francia, Italia, Portugal y España (los países más católicos) adoptaron inmediatamente este cambio. Inglaterra no lo hizo hasta 1752. Así, para los ingleses, Shakespeare murió el 23 de abril, pero para los países católicos ocurrió el 3 de mayo. La Unesco, haciendo una excepción, permitió que se diera por buena la fecha de la muerte de Shakespeare coincidiendo con la de Cervantes, el 23 de abril de 1616.

 Homenaje a Cervantes en Nueva York

Miguel de Cervantes Saavedra novelista, poeta y dramaturgo español, está considerado una de las grandes figuras de la literatura universal. Su obra cumbre,  Don Quijote de la Mancha,  es el libro más editado y traducido de la historia, solamente superado por la Biblia.

El proyecto para erigir una estatua a Cervantes en Nueva York surgió a finales del siglo XIX por parte de la colonia española que residía en la Gran Manzana. Iba a ser colocada en Central Park pero la falta de fondos lo hizo imposible.

 Cervantes Madrid

En 1986, Enrique Tierno Galván, por aquel entonces alcalde de Madrid, encargó tres réplicas de la escultura de Cervantes, obra de Antonio Solá (1835), situada en la Plaza de las Cortes (Madrid), frente al Congreso de los Diputados. Dichas replicas fueron un regalo de la ciudad de Madrid a las ciudades de La PazPekín y Nueva York.

 

La escultura se instaló originalmente en Bryant Park, donde permaneció hasta 1989. Ese año, el parque fue sometido a una importante renovación. Se propuso trasladar la estatua de Cervantes  hasta el centro de Washington Square Park, pero se consideró demasiado frágil y fue donada a la Universidad de Nueva York. La Universidad decidió colocar la estatua en su campus, en el llamado “Willy’s Garden” entre Washington Square y Washington Mews, donde se encuentra actualmente.