Una bandera, tres bomberos y una fotografía de Thomas E. Franklin se convirtieron, pocas horas después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, en uno de los símbolos más reconocibles de la historia reciente de Nueva York.

«Raising the Flag at Ground Zero” fue portada de un periódico, recorrió el mundo, apareció en un sello postal, inspiró una escultura monumental y terminó vinculada para siempre a la historia del 11-S.
Con el paso de los años, aquella fotografía pasó a representar la valentía de los equipos de emergencia, la solidaridad y la voluntad de reconstrucción después de los atentados.
La historia de la bandera
La historia de la fotografía comienza en las inmediaciones de la Zona Cero.
Durante la tarde del 11 de septiembre, el bombero del FDNY Dan McWilliams vio una bandera estadounidense que se encontraba en el yate Star of America, propiedad de Spiros Kopelakis y Shirley Dreifus, atracado en una marina próxima al World Trade Center.
McWilliams cogió la bandera y, junto con sus compañeros George Johnson, de Ladder 157, y Billy Eisengrein, de Rescue 2, decidieron colocarla sobre una zona elevada de los escombros. Los tres bomberos consiguieron levantarla sobre una estructura de aproximadamente seis metros de altura.
El gesto tuvo un efecto inmediato sobre quienes trabajaban entre los restos del World Trade Center. En medio de una situación de devastación absoluta, la bandera se convirtió en un pequeño pero poderoso símbolo de esperanza.
El fotógrafo
Uno de los fotógrafos que consiguió documentar aquella escena fue Thomas E. Franklin, entonces fotógrafo de The Bergen Record, periódico de Nueva Jersey.
Detrás de aquellos bomberos se encontraba el lugar donde pocas horas antes se levantaban las Torres Gemelas. El fondo gris de la fotografía está formado por los restos de los edificios y por las estructuras retorcidas que quedaron después de derrumbarse las torres.
La fotografía apareció en la portada de The Bergen Record y posteriormente fue distribuida a través de Associated Press, lo que permitió que apareciera en numerosos periódicos estadounidenses e internacionales.
La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos conserva en su archivo la icónica fotografía.
El recuerdo de Iwo Jima
La composición de la fotografía recuerda inevitablemente a otra imagen histórica: “Raising the Flag on Iwo Jima”, tomada por Joe Rosenthal en 1945 durante la Segunda Guerra Mundial.
En ambas fotografías varios hombres levantan una bandera estadounidense sobre un escenario de destrucción.

La bandera original se conserva en el 9/11 Memorial Museum
La historia de esta bandera tiene un capítulo sorprendente. Después de ser izada, la bandera desapareció de la Zona Cero.
Durante años existió confusión sobre cuál era exactamente la bandera que aparecía en la famosa fotografía. La original había sido retirada y su paradero permaneció desconocido. En 2014, después de una investigación en la que también participó su propietaria original, Shirley Dreifus.
Posteriormente se llevó a cabo una investigación forense para confirmar su autenticidad.
Finalmente, la bandera fue donada al National September 11 Memorial & Museum, donde pasó a formar parte de su colección.

Hoy, veinticinco años después de los atentados, la fotografía de Thomas E. Franklin continúa siendo una de las imágenes más reconocibles relacionadas con el 11-S.
La imagen recuerda también a los 343 miembros del FDNY que murieron como consecuencia de los atentados, así como a los miles de bomberos, policías, sanitarios, trabajadores de emergencias y voluntarios que participaron en las labores de rescate y recuperación.
Y nos recuerda algo muy importante… la historia del 11 de septiembre no está formada únicamente por imágenes de destrucción. También está formada por imágenes de personas ayudándose, buscando supervivientes o trabajando entre los escombros.

